viernes, 16 de febrero de 2007

JUICIO 11-M. Día 1: Silencio en la sala






Es la hora de la justicia: 15 de febrero de 2007, casi 3 años después de la masacre que vivió Madrid, del mayor atentado de la historia de España. Con las 191 víctimas presentes en el recuerdo, comienza el juicio en la Casa de Campo de Madrid. 29 acusados y toda la verdad por descubrir.



Los presuntos terroristas presencian el juicio sentados en 4 filas de bancos de madera dentro de una habitación blindada. Es el turno de Rabei Osman, Mohamed el Egipcio, de prestar declaración. El Egipcio es considerado el principal autor intelectual de los atentados, y para el que el fiscal solicita 38.656 años de cárcel. Ya fue condenado en Italia en 2006 por pertenecer a una banda terrorista, por lo que no podrá ser condenado de nuevo por ese delito, según el artículo II-110 de la Constitución Europea. La principal prueba en contra es una grabación telefónica en Milán en la que se vanagloriaba de que "la operación entera de Madrid fue idea mía. Mis queridos amigos cayeron mártires. Alá los tenga en su misericordia".



El acusado se negó a responder tanto a las preguntas de la fiscal, Olga Sánchez, como a las de los abogados de la acusación. A quien sí consintió responder fue a su abogado. El Egipcio se declaró inocente y tuvo la desfachatez de alegar que "obviamente, yo condeno estos atentados incondicionalmente. Es una convicción que yo tengo muy clara y absoluta". Su abogado, Endika Zulueta, quiso presentar a su cliente como un emigrante que llegó a España buscando mejorar sus condiciones de vida. Además, niega que la voz de las grabaciones pertenezca a Rabei Osman y quiere hacer creer que la práctica de instalar micrófonos en los domicilios es ilegal. Dificilmente estas acusaciones desvalidaran las pruebas, ya que en Italia un juez autorizó tanto las intervenciones telefónicas como la instalación de los micrófonos. Un punto a favor del acusado es que ni sus huellas ni su ADN han aparecido en el escenario del crimen. El trabajo sucio que lo hagan otros.

miércoles, 14 de febrero de 2007

RAJADA ESPECTACULAR EN BARCELONA




La actualidad deportiva tiene nombre propio: Samuel Etoo. El camerunés ha abierto la caja de pandora culé con unas graves acusaciones hacia todos los estamentos del club que han desatado no sólo la polémica, sino los rumores sobre una posible marcha del jugador.


Pero recordemos antes el punto de partida de toda esta historia: la negativa del futbolista a saltar al campo los cuatro últimos minutos del partido contra el Racing. Rijkaard en rueda de prensa contestó a la pregunta de por qué no había sacado a Etoo que el jugador se había negado a ello. Después, en zona mixta, Ronaldinho declaró que había que pensar más en el grupo.


La respuesta del 9 barcelonista no se hizo esperar. http://www.youtube.com/watch?v=YY-qQNQ81LwFue ayer martes por la mañana en un acto en Vilafranca ante decenas de niños que estaban ansiosos por ver a su ídolo. Pues bien, le vieron, y sobre todo le escucharon. La rajada espectacular del camerunés ha roto el clima de buen rollo que se quiere mostrar desde Camp Barça. La primera pedrada se la llevo el míster, a quien acusó de ser "una mala persona". La segunda recayó sobre el crac brasileño, a quien dice que es él quien debe pensar en el grupo. Y la última se la llevó la directiva: "En el Barcelona hay dos grupos. Uno el del presidente; otro, de otra persona (Sandro Rosell)". El africano cree que se encuentra en medio de esta guerra, y que es quien se lleva los palos. Y acaba con una amenaza: "Si salgo y hablo, la gente, seguramente va a ver lo que va a pasar", refiriéndose a los "trapos sucios" del vestuario blaugrana.


Por la noche la historia continuó en "El Larguero" de la Cadena Ser. Etoo negó que se refiriera a Rijkaard, pero que no se arrepentía de nada de lo que había dicho, ya que no acepta que le "tiren mierda encima".


Hoy el Barça ha intentado poner fin a la polémica como buenamente ha podido. En el entrenamiento hemos podido ver un abrazo (¿forzado?) entre el camerunés y su compañero Dinho. En la rueda de prensa ha dado la cara el capitán Puyol, diciendo que habían hablado y todo estaba solucionado. Y por la tarde ha sido el turno de los altos cargos. Todo se ha "solucionado" tratándolo como un socorrido "malentendido". Etoo no recibirá castigo alguno por petición exprsa de Rijkaard.


Así acaba el más negro de los martes y trece para el FC Barcelona. Aunque en el aire queda otra de las frases de Etoo: "Yo escucho y no me olvido de nada. Volveré".